Moniciones: Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Monición de entrada
Hermanos, celebramos hoy a María llevada en cuerpo y alma a la gloria. En ella contemplamos el destino al que todos estamos llamados. Comencemos con alegría esta solemnidad, poniéndonos en pie para recibir a nuestro celebrante.
Monición a las lecturas
El Apocalipsis nos mostrará la señal grandiosa de la mujer vestida de sol. San Pablo proclamará que Cristo es primicia de los que resucitan. Y el Evangelio nos llevará a la casa de Isabel, donde María canta el Magníficat, el cántico de los pobres de Dios. Escuchemos.
Oración de los fieles
Por intercesión de María, presentemos nuestras peticiones diciendo: Madre de Dios, ruega por nosotros.
- Por la Iglesia peregrina, para que camine con la esperanza puesta en la gloria prometida. Roguemos al Señor.
- Por todas las madres, especialmente las que sacan adelante a sus hijos con dificultad. Roguemos al Señor.
- Por los humildes y los que pasan hambre, para que se cumpla en ellos la promesa del Magníficat. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos de nuestra comunidad, para que encuentren en María consuelo. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que participen ya de la resurrección. Roguemos al Señor.
Monición a la comunión
María llevó a Cristo en su seno. Nosotros vamos a recibirlo ahora en nuestro corazón. Acerquémonos con la misma disponibilidad con que ella dijo «hágase».
Monición de despedida
Que el cántico de María sea también el nuestro esta semana: reconocer las maravillas que Dios hace en los sencillos. Podéis ir en paz.