Homilía: XXI Semana. Tiempo Ordinario. 29 de agosto del 2026
El Martirio de San Juan Bautista
Sábado, 29 de agosto del 2026
Color: ROJO
- Primera Lectura. Jr 1,17-19: “Lucharán contra ti, pero no te podrán, porque yo estoy contigo para librarte”.
- Salmo responsorial: 70,1-2.3-4a.5-6ab.15ab y 17: “Mi boca contará tu auxilio”.
- Evangelio. Mc 6,17-27: “Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron”.
XXII Domingo. Tiempo Ordinario. Ciclo A. 30 de agosto del 2026
“El precio de la verdad: el martirio del Bautista a la luz de San Agustín”
Celebramos la memoria del martirio de San Juan Bautista, cuyo fallecimiento se sitúa entre los años 31 y 32 d. C. Esta conmemoración tiene orígenes antiguos: se remonta a la dedicación de una cripta en Sebaste (Samaria), donde ya a mediados del siglo IV se veneraba la cabeza del Bautista. Posteriormente, en el siglo XII, el papa Inocencio II trasladó la reliquia a la iglesia de San Silvestre in Capite, en Roma. La festividad de su martirio ya se celebraba en Francia durante el siglo V y se consolidó en Roma en el siglo posterior.
San Agustín, a quien recordamos ayer, predicó sobre el martirio del precursor en el Sermón 94 A:
«La Iglesia no duda de que Juan es un mártir. Incluso mereció el martirio antes de la pasión del Señor; antes nació y antes padeció, pero no como autor de la salvación, sino como precursor… Efectivamente, todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo son sacudidos por idéntica persecución. Pues sufren persecución o porque buscan ganancias mundanas, o porque temen un daño; o por la vida presente, o por una amenaza de muerte, pues este mundo no pasa sin persecución. Pero hay que discernir la causa por la que cada uno la sufre; y solamente serán verdaderos mártires y serán coronados con toda justicia los que luchan por la verdad, que es Cristo».
El martirio de Juan es el anuncio de todos aquellos que, a lo largo de la historia de la Iglesia, padecerán duras persecuciones y morirán por Cristo. El mal nunca estará satisfecho con la predicación cristiana, pues esta siempre lo cuestionará y denunciará. En aquel tiempo fue Herodes; luego, los emperadores romanos; más tarde, los regímenes totalitarios y otras religiones; hoy, se manifiesta de diversas formas. Pese a todo, la fe sigue anunciando, denunciando y dando testimonio de Cristo.
La muerte de Juan fue fruto de la venganza y del orgullo humano, y nos recuerda el alto precio que puede suponer la defensa de la justicia y de la verdad. Sin embargo, su sacrificio no fue en vano: constituyó el testimonio supremo de un alma que no se doblega ante el miedo ni ante los intereses de conveniencia. Juan Bautista entregó su vida por la verdad y, por lo tanto, por Cristo, quien es el Camino, la Verdad y la Vida.
(Guía Litúrgica)
Si deseas recibir en tu móvil por WhatsApp, únete a este grupo: https://chat.whatsapp.com/KUofplJqn9v4YmiOuRpJF0.
También por Telegram: https://t.me/+lT2PwtlK1I04ZDgx
Noticias/Oración de la noche/Parroquia San Ramón Nonato/Diócesis Stella Maris
Escúchanos desde Aire96FM
Parroquia San Ramón Nonato anuncia sus Fiestas Patronales 2026
León XIV vincula la plaga de la guerra con la crisis ecológica
«No solo de pan vive el hombre» (Lc 4,4)