Moniciones: Misa de difuntos
Monición de entrada
Hermanos y hermanas, nos reunimos para encomendar a nuestro hermano difunto y para acompañar a su familia. No venimos sin esperanza: creemos que Cristo ha vencido a la muerte y que la vida no termina, se transforma. Recibamos con fe a quien preside esta celebración.
Monición a las lecturas
La Palabra que vamos a escuchar no niega el dolor, pero lo sitúa a la luz de la promesa. Escuchemos con el corazón abierto lo que Dios tiene que decirnos hoy.
Oración de los fieles
Confiados en el Señor de la vida, oremos diciendo: Señor, escúchanos.
- Por nuestro hermano difunto, para que el Señor lo reciba en su casa. Roguemos al Señor.
- Por su familia y sus amigos, para que el consuelo de la fe alivie su tristeza. Roguemos al Señor.
- Por quienes mueren solos o lejos de los suyos. Roguemos al Señor.
- Por quienes cuidan a los enfermos en sus últimos días. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, para que vivamos preparados para el encuentro definitivo. Roguemos al Señor.
Monición a la comunión
Recibimos el pan de vida eterna, prenda de la resurrección que esperamos. Acerquémonos con fe y con esperanza.
Monición de despedida
Nos despedimos de nuestro hermano con la certeza de un reencuentro. Sigamos acompañando a su familia con nuestra oración y nuestra cercanía. Podéis ir en paz.