Domingo, 29 de marzo del 2026
Color: ROJO
- Procesión: Mt 21,1-11: Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea.
- Primera lectura: Is 50, 4-7: Estoy seguro de que él nunca me defraudará.
- Salmo Responsorial: 21: Fuerza mía, ven corriendo a ayudarme.
- Segunda lectura: Flp 2,6-11: Se hizo humilde y escuchó a Dios.
- Evangelio: Mt 26,14-27,66: Realmente esta era Hijo de Dios.
“ABRIR EL OÍDO”
“El Señor me abrió el oído”, dijo Isaías. Todos los días, pero particularmente en estos de celebración pascual, es preciso tener los oídos abiertos, para escuchar la voz de Dios que nos habla en medio de los acontecimientos de nuestro mundo convulsionado. La llamada Semana Mayor es como un alto en el camino para recordar y actualizar el acontecimiento central de nuestra fe: la muerte y la resurrección de Jesús. Ese fue el primer anuncio, el llamado Kerigma: Jesús vive. El mismo que mataron, Dios lo resucitó.
Empezamos hoy con el recuerdo de la entrada profética de Jesús a Jerusalén montado en un asno. De una manera sencilla, sin la prepotencia de los reyes que imponían su ley, sino con la humildad de un provinciano que llega a la gran ciudad. Como lo escribió Pablo a la comunidad de Filipos, sin hacer alarde de alguna categoría divina, sino como el más humilde de todos y obediente al Padre hasta el final. Con la humildad de un hombre de pueblo, pero con la certeza absoluta de que su Causa era la misma Causa de Dios y, por lo tanto, estaba avalada por Él.
La lectura de la pasión nos recuerda los últimos momentos vividos intensamente por Jesús. No podemos quedarnos con la contemplación piadosa de un cuadro melodramático. La lectura de la pasión debe ayudarnos para descubrir el drama que hoy vive la humanidad y nuestra actitud ante ella. No se proclama la pasión de Jesús para contemplar o imaginar un espectáculo sadomasoquista que nos muestra cómo “unos hombres malos mataron al hijo de Dios”. Tampoco se proclama para que los fieles nos demos golpes de pecho y lloremos desgarradamente por el “ancestral pecado de Adán”, ni para sentirnos culpables porque en esa cruz pesada, “Él cargó con nuestros pecados”. Tampoco, para engañar a los niños con el cuento de que cada vez que pecamos crucificamos otra vez a Cristo y, por lo tanto, no debemos pecar. Nuestra ética cristiana y nuestros actos morales deben estar basados en convicciones profundamente humanas y de responsabilidad personal y comunitaria, más que interpretaciones medievales de la redención que es preciso superar.
Abramos nuestros oídos y también nuestros ojos, mente y corazón, para descubrir, en la lectura de la pasión, nuestrarealidad. El que traiciona y vende a su amigo, a su familia, o a su pueblo por dinero. El Fulano que facilita su casa para celebrar la Cena Pascual y provee generosamente para el compartir fraterno. El miedo de los discípulos ante el peligro; la falsa promesa de Pedro de acompañar a Jesús y estar dispuesto a morir con él, y la negación posterior. La debilidad en la oración por parte de los discípulos, el sueño que no los deja ver la realidad y la invitación a estar siempre vigilantes y orantes pues no es fácil asumir la cruz de cada día. ¿Existen esas realidades en nuestro entorno social, familiar y eclesial?
¿Podemos ver hoy también a personas al servicio de algún régimen opresor, desde los soldados que trabajan por un sueldo sin importarles la desgracia de la gente, hasta Sumos Sacerdotes y senadores que viven más interesados en eliminar al intruso que les mueve su curubito de poder, que en trabajar por el pueblo? ¿Existen hoy personas que buscan la justicia por medios violentos, como lo quiso hacer aquel que sacó la espada para defender el proyecto de Jesús? ¿Existen hoy personas que, llenas de miedo, abandonan la causa del Reino y se esconden para defender sus vidas? ¿Existen hoy juicios como el que le hicieron a Jesús? Recordemos que el juicio a Jesús no fue otra cosa sino una pantomima engañosa de los que tenían la sartén por el mango, porque ya el veredicto final estaba: ese hombre debía morir y sólo faltaban las “pruebas”, para justificar su condena. ¿Vemos esas realidades en nuestro entorno?
Tratemos de ver también a los “testigos” dispuestos a declarar lo que les digan y al Sumo Sacerdote que se escandaliza y se rasga sus vestiduras por la “blasfemia” de Jesús, pero tranquilamente busca su muerte sin siquiera sonrojarse. Aquel que se lava las manos para esconder su complicidad, los que observaban de lejos el “espectáculo” y los que, finalmente, reconocen que en verdad este hombre es el Hijo de Dios. ¿Existen esos personajes entre nosotros?
Finalmente, ¿podemos ver en nuestro mundo a personas que siguen el testimonio de Jesús? Descubramos su hermoso testimonio desde el principio al final del relato en el que se mantuvo siempre fiel a la causa de Dios y la causa humana. Totalmente entregado a la justicia del Reino, con temor natural ante el abismo que representaba la muerte, pero con la confianza puesta en el Padre. ¿Dónde nos ubicamos nosotros en el drama que vive hoy nuestra humanidad?
Mucha gente hoy vive su propio vía crucis. ¿Dónde nos ubicamos en el vía crucis que vive hoy gran parte de nuestro pueblo? Como en el tiempo de Jesús, tenemos nuestros propios celotes, nuestros propios herodianos, samaritanos, fariseos, saduceos, sacerdotes, templos, sinagogas, etc. Nuestras propias cruces, gólgotas, verdugos y crucificados. ¿Qué papel jugamos?
Oración
Jesucristo, hermano, amigo, enviado del Padre para ser nuestra luz y nuestro guía en el camino de la salvación. Te damos gracias por tu testimonio de amor, por tu entrega generosa hasta el final, por la grandeza humana manifestada en la humildad, en la sencillez y en la fuerza con la cual enfrentaste la injusticia y buscaste una humanidad nueva, digna, libre y feliz.
Iniciamos hoy la celebración de la Semana Mayor y te pedimos que nos ayudes a vivir con un profundo sentido estos acontecimientos, para que cada día avancemos en el camino que tú recorriste primero y ahora nos invitas a recorrer, para ser mejores seres humanos. Te abrimos nuestra mente y nuestro corazón para que entres a nuestra vida y nos conduzcas con la fuerza de tu Espíritu. Tú entras sigiloso, sin violencia, sin forzar, como entraste proféticamente en burro a Jerusalén. Entra en nuestras vidas, en nuestros hogares, en nuestras comunidades…
Hosanna al Hijo del hombre, al Hijo de Dios… ¡Bienvenido en el nombre del Señor! Bienvenido a nuestras vidas… ¡Hosanna en el cielo! Bendito seas por siempre, bienvenido seas por siempre… quédate con nosotros por siempre para que nos conduzcas cada día por el buen camino. Te aceptamos como el creador de la nueva humanidad, como el paradigma de vida, como el inspirador y el conductor de nuestra existencia hacia la plenitud. Hosanna, bendito seas… Amén.
Otros temas del mismo autor:
V Domingo del Tiempo de Cuaresma. Ciclo A
IV Domingo del Tiempo de Cuaresma. Ciclo A
III Domingo del Tiempo de Cuaresma. Ciclo A
II Domingo del Tiempo de Cuaresma. Ciclo A
Si deseas recibir en tu móvil por WhatsApp, únete a este grupo: https://chat.whatsapp.com/KUofplJqn9v4YmiOuRpJF0.
También por Telegram: https://t.me/+lT2PwtlK1I04ZDgx
Tenemos un canal de WhatsApp, aquí está el enlace, por si deseas unirte:
https://www.whatsapp.com/channel/0029ValBpZA4yltKpk6w9A2C
Para donaciones: https://www.paypal.me/padredomingovasquez
Lecturas: VII Semana de Pascua. 19 de mayo del 2026
Moniciones: VII Semana de Pascua. 19 de mayo del 2026
Homilía: VII Semana de Pascua. 19 de mayo del 2026
Lecturas: VII Semana de Pascua. 18 de mayo del 2026
Moniciones: VII Semana de Pascua. 18 de mayo del 2026
Homilía: VII Semana de Pascua. 18 de mayo del 2026
Aquí podrás escuchar el Evangelio y la reflexión para hoy:
Entre aquí para escuchar Aire
Equipo de Animación Bíblica de la Diócesis Stella Maris realiza Retiro Cuaresmal 2026
Entrega de la parroquia Divino Niño Jesús fortalece la vida pastoral en la Diócesis Stella Maris
El Papa convoca un ‘cónclave’ sobre la familia en octubre
ACTUALIZARSE CON LOS SANTOS PADRES: PATROLOGIA PARA UNA FE CATOLICA SOLIDA
Diócesis Stella Maris celebra conferencia con Mons. Timothy Broglio. Bautizados para vivir la fe
Escuche aquí el Evangelio para HOY / Oración de la noche
Adviento Alberto Alegría Amar Amen Amor Apóstoles Ayuno Bautista Buena Nueva Camino Casa Cielo Comentarios Corintios Cristo Cuaresma Dios Discípulos Domingo Efesios Elías Enfermos Espíritu Eucaristía Evangelio Evangellio Fariseos Fe frutos Galilea Gregoria Génesis Hebreos Hechos Herodes Hijo Hombre Homilía Homilías Homlías Iglesia Isaías Jeremías Jerusalén Jesucristo Jesús Juan Lecturas Lervidiana Ley Limosna Linero Lucas Lunes Luz Madre Maestro Mandamiento Manuel Marcos Martes María Mateo Mesías Misericordia Moisés Moniciones Mujer Mundo Navidad Noche Oraciones Oración Ordinario Ovejas Pablo Padre Palabra Pan Papa Pascua Paz Pedro Perdón Profeta Profetas Reflexionando Reino Resurrección Santiago Simón Sábado templo Tiempo Tierra Verdad Vida Viernes Árbol
Interesante percatarse de lo que decís aquí: como la comodidad y las pequeñas seguridades pueden anestesiar el corazón olvidando las…
Check this out: Mynew Website
Check this out: Mynew Website
Check this out: My New Website
Check this out: My Website
https://machform.plattsburgh.edu/data/form_398466/files/element_27_8f9ca29b7ec01ab775a7ce21d9f5bd8e-5di4.pdf.tmp
hi
Deseo leer laso moniciones porque me hace entender mejor las lecturas gracias
Puedo recibir diaria mente la palabra diría?



Solo paso por aqui por la salud de Carlos Ortiz Ortega