Moniciones: XXIV Semana. Tiempo Ordinario. 18 de septiembre del 2026
Viernes, 18 de septiembre del 2026
Color: VERDE
- Primera Lectura. 1Cor 15,35-37.42-49: “Nosotros, que somos imagen del hombre terreno, seremos también imagen del hombre celestial”.
- Salmo responsorial: 55,10.11-12.13-14: “Caminaré en presencia de Dios a la luz de la vida”.
- Evangelio. Lc 8,1-3: “Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades”.
“De la fragilidad a la gloria”
ENTRADA:
Amados hermanos en Cristo Resucitado muy buenos días, tardes o noches.
Las lecturas de hoy nos invitan a vivir desde la esperanza de la Resurrección y desde la fidelidad en el seguimiento de Jesús.
San Pablo afirma con claridad que Cristo ha resucitado de entre los muertos.
En el Evangelio vemos a Jesús recorriendo ciudades y aldeas anunciando la Buena Nueva del Reino. Junto a los Doce aparecen también varias mujeres que habían sido sanadas por el Señor y que lo acompañaban sirviéndole con generosidad.
Lectura de la Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (15,35-37.42-49)
Si Cristo no hubiera resucitado, nuestra fe sería vana; pero Él vive y ha vencido la muerte.
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas (8,4-15)
Las mujeres que veremos en este Evangelio son ejemplo de gratitud y de discipulado: habiendo experimentado el amor de Cristo, ponen sus dones y su vida al servicio del Evangelio.
Lervidiana Castro Hernández/ lervidianacastrohernandez1976@gmail.com
Oración Universal:
El que preside: Anclados a la esperanza en Cristo resucitado, primicia de los que han muerto, abramos al Padre nuestro corazón con la confianza que seremos escuchados, y oremos juntos: “Padre de la vida, escúchanos“.
- Por la Iglesia, peregrina en el tiempo: que la tensión entre el «ahora» de la salvación y el «no todavía» de la plenitud futura la preserve de la introversión eclesial y la sostenga en la salida misionera hacia las periferias. Oremos.
- Por los predicadores de la Buena Nueva: que, anclados al misterio de la resurrección de la carne, promuevan una concepción de la existencia como camino integral de toda la realidad humana hacia Dios. Oremos.
- Por la vocación y la misión de la mujer en la sociedad civil y en la comunidad eclesial: que su talento de «ver con el corazón» sea conservado y valorado como servicio precioso a la humanidad. Oremos.
- Por todos los difuntos que en vida profesaron su credo en la resurrección de la carne y en la vida eterna: que puedan contemplar y gozar eternamente el abrazo de amor que une al Padre y al Hijo. Oremos.
- Por nosotros reunidos en torno a este altar: para que nuestra fe en Cristo resucitado sea fermento de vida nueva y manantial de alegre esperanza que libra de la tentación de la acedia paralizante y enciende el entusiasmo misionero. Oremos.
El que preside: Dios Padre, amante de la vida, que has creado al hombre para la inmortalidad, sostennos con tu escucha en nuestro peregrinaje terreno, para que podamos llegar a la plena comunión contigo. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
COMUNIÓN ESPIRITUAL
“Creo, Jesús mío, que estás presente en el Santísimo Sacramento del Altar; te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Ya que ahora no puedo hacerlo sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno todo a Ti. No permitas, Señor, que vuelva jamás a abandonarte”
(San Alfonso María de Ligorio).
XXV Domingo. Tiempo Ordinario. Ciclo A. 20 de septiembre del 2026
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